... quisiera saber qué puedes hacer con ella...

viernes, 3 de agosto de 2012

Hoy iba a ir al gimnasio...

Iba hoy a salir, hace unas horas iba a salir al gimnasio, pese a la lluvia y pese al frío. Me dije no iré si la lluvia no se detiene, ya que no me tentaba la idea de mojarme como lo hice en la mañana al salir a trabajar, y menos grato me sonaba con el tremendo frio que hace y que provoca una sensación muy poco grata al acompañarse de la humedad en la ropa. Me empecé a hacer la idea de ir desde ayer, porque había algo más aparte de ir al gimnasio, había algo planeado con los "amigos" que poco a poco me he ido haciendo en el tiempo que llevo asistiendo a ese lugar, había una salida planificada para después que saliéramos de ahí, osea en la noche.

Pese a la lluvia me traté de hacer el ánimo, claro que traté, armé mi bolso, me arreglé para verme decente, y cuando sentí que la lluvia había disminuído casi para detenerse me dispuse a salir de mi hogar. Me detuve en la puerta y pensé... aún caían gotas, pero debía ir, es viernes y me gusta ir los viernes al gimnasio en la tarde. Miré la hora y pude notar que ya me había perdido dos clases que me gustan, clases que me dejan adolorida como debe ser; y ahí siguió bajando mi cuota de entusiasmo. Luego abrí la puerta que da hacia la calle y vi que unos rayos de sol de un hermoso atardecer estaban saliendo y me animé, tomé bien el bolso colgándolo en mi hombro y salí. Fue ahí cuando un viento suave pero muy helado me congeló los deseos de dar un paso más. Me detuve una vez más, pero trataba de autoconvencerme "estás pagando, debes ir"; "debes obligarte para hacerlo una rutina"; "si te quedas después te arrepentirás"... y seguía ahí detenida. Si algún vecino estaba mirandome por su ventana de seguro debió ser raro el show que di entre mis entradas y salidas.

De pronto algo de fuerzas inundó mi ser y con todo el vuelo que agarré salí hacia la calle y comencé a caminar a una velocidad constante y con paso seguro. Así iba muy bien hasta que... fríoooo, muuucho frío me llegó a las manos, a las piernas, a la cara, junto con unas gotas que aún caían que me congelaron... y pensé "por qué voy?, por qué no me quedo abrigada en mi cama?, mañana podría ir en la mañana (algo que no hago, pero lo llegué a ver como una leve posibilidad)"; me detuve una vez más, después de caminar una distancia amplia, casi 2 cuadras... y ahi quedé. El frío me hizo reaccionar rápido y comencé a devolverme a casa, pensando en mis "amigos" del gimnasio, y pensando principalmente en 2 de ellos, o en 1 mejor dicho... un amor platónico que tengo ahí, uno de los personal trainer del gimnasio, al cual hoy iban a invitarlo a salir con nosotros... mmm he ahí creo yo la principal razón por la cual iba a ir hoy al gimnasio.

Pero seguía caminando hacia mi casa, de vuelta a la realidad penca que ahí habita, pero el frío superó mi necesidad de arrancar de eso, y superó la tentación de estar en una misma mesa comiendo algo con mi amor platónico. Pensé en que estoy tomando varios fármacos para poder terminar con un resfrío larguísimo y pensé en el frío que haría aún más tarde cuando pensábamos salir. Pensé en mi bienestar, y tal cual una abuela me decidí a no exponerme esta vez.

Llegué a la puerta, y mientras buscaba mis llaves, pensaba en el rostro de él (amor platónico)... este hombre que me atrae y que me gustaría poder conocer más. Pero pensé también en que es probable que nunca pase nada más allá aparte de mis rollos hot con él que me paso. Hace tiempo que me atrae ese hombre, es alto como me gustan, de pelo largo que le da un aire más salvaje, pies grandes que me hace imaginar que hay otras cosas grandes también, una mirada intensa que me cautiva haciéndome imaginar el tipo de hombre que será en la cama, cuerpo fibroso de deportista... (suspiro). Lo vi la primera vez que llegué a inscribirme al gimnasio y lo encontré interesante, me miró y pasó. Después me llegó a gustar mucho, me hacía babear cuando lo miraba en sus clases, hasta me llegaba a poner colorada y casi tartamuda cuando se acercaba. Me distraía en sus clases y me urgía, así que dejé de ir a ellas y tomaba clases con otros profesores, en fin... me volvía loca. Peeero! el tiempo ha pasado y no veo frutos, hemos hablado y noto una simpatía que me tiene, pero no más, y no quiero hacerme ilusiones la verdad; además sería quizás un problema estar con un tipo así en un gimnasio, con gente observando y comentando, con mis celos... mmm quizás es mejor dejar todo ahí.



Entré a mi casa y el calor que dentro había en comparación con el frío de afuera me reconfortó. "Quizás no es este el momento" me dije, pensando en que taal vez simplemente hoy no era el día para conocerlo a él. Creo que mi motivación para ir al gimnasio debe seguir siendo ir a las clases que me gustan y no desviarme por hombres. Cuando tomo desiciones por calentamiento interno no he tenido muy buenos resultados la verdad. Así que mejor hacerme la desentendida por hoy, si me preguntan por qué no fui, diré que tuve un problema, y quizás en una próxima oportunidad o en algún momento de esta vida me toparé con este hombre de 31 años en algún carrete o junta de amigos del gimnasio y podremos hablar si es que se da, y si no... no importa!... mmm sí, mejor hacer como que no importa, mejor convencerse que no debe importarme.

Entré a mi habitación y me puse un buzo cómodo que uso cuando ya no hay necesidad de presentarse regia ante el mundo, y ahí cómodamente y bien abrigada me lancé sobre mi cama... y no pude dejar de pensar si estuvo bien lo que hice hoy. No quería cagarme de frío y pegarme el pique al gimnasio hoy, todos tenemos derecho a no hacer lo que sabemos que debemos. Soy humana y trataré de recuperar el día de gimnasio la próxima semana; sin embargo sé que esta salida con amigos no se recupera; pero no tenía muchas ganas pues... ni por ver a mi trainer favorito me motivé. Creo que hago bien en no obligarme por un hombre, si no era por hacer ejercicios, o por amigos... no señor, ya no estoy para hacerme ilusiones de niña y apostar por ello.

Ya dejó de llover, pero hace un frío de mierda. Me imagino en qué estarán los chiquillos del gimnasio ahora mismo, a punto de terminar la clase para retirarse del gimnasio, alguno echará de menos mi presencia?, a alguno le habrá afectado el que yo no vaya hoy en la salida programada?, irá mi trainer favorito con ellos cuando lo inviten?. Tantas preguntas... pero aún así el frío no me motiva a salir. Estoy igual que una abuela, en mi cama, abrigada y tapada con el cobertor.

Tanta vuelta que me di para terminar haciendo lo mismo que quería hacer desde que llegué a mi casa después del trabajo en la tarde. Definitivamente la lluvia y el frío no son muy aliados míos. Ojalá haya una próxima oportunidad para salir con los chiquillos, son re buena onda. Y si se suma el trainer rico (a todo esto él pidió sumarse, por algo será?) mejor aún... si para qué me hago la tonta, igual me había depilado entera y había escogido ropa interior linda por si las moscas. Ay mujer, quién te entiende!... acaso me dará miedo ver algo que no quiero ver?... quizás temo darme cuenta que en verdad él nunca me ha pescado... y que todo eso que me hace pensar que puede haber algo ahí con él es sólo rollo mío.

Mejor dejo de pensar en eso... sólo me están dando ganas de ir. Me despido, y si me da la tontera pondré una porno...

Besitos ricos... al cuello, como me gustan.

1 comentario:

  1. Ayer te leí y no te pude comentar. decía que empezar a hacer ejercicio es dificil pero cuando te encarreras nada te detiene pero si por alguna razón dejas de ir un día ya te da flojera seguir. Eso es lo que me pasa a mi jeje.


    Saludos.

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